El Auto Estrés

Caso clínico. Llega a consulta un joven abogado de 23 años de edad, padeciendo Gastritis, con fuertes dolores que le impiden ir a trabajar. Su médico le recomendó ir con un psicólogo pues su padecimiento no es médico sino emocional. Aunado a este padecimiento, presenta fuerte dolor de quijada debido a que al dormir aprieta la quijada fuertemente, insomnio, alcoholismo, depresión, angustia, problemas en sus relaciones afectivas y laborales.

Durante la primer sesión de terapia, comenta lo siguiente: "Trabajo y estudio al mismo tiempo aunque no tengo necesidad de ello, mis padres me mantienen, ellos están divorciados desde hace algunos años y eso no me preocupa, yo estoy bien con eso. Vivo con mi papá y puedo hacer todo lo que quiero, tengo muchas novias pero quisiera tener solamente una porque no siento nada por ninguna de ellas y me siento vacío. Mi trabajo es en el único lugar donde siento que valgo y me siento orgulloso de ser Licenciado y que me respeten, aunque no me gusta cómo me presionan todos, es mucho el estrés que vivo ahí, me exigen mucho y a veces siento que no puedo más. Desde la semana pasada tengo un dolor de estómago que me está matando, el doctor me mandó hacer varios análisis y dice que no tengo nada, que es emocional, yo no lo puedo creer, ¿Cómo es posible que a mi edad pueda estar así de enfermo?

Durante la segunda sesión, me dí cuenta de que él tenía un conflicto interior, entre dejar el trabajo y continuar, no podía tomar una decisión a pesar de que manifestaba una urgente necesidad de descanzar y recuperarse físicamente. Por lo tanto, hice un trabajo de partes, el cual se trata de darle voz a cada parte en conflicto. El habló desde cada una de ellas, una era la parte que necesita descanzar y mejorar su estado físico, la otra parte es la que desea continuar con el trabajo y estudio. Se hizo un debate muy interesante en el cual él pudo expresar sus sentimientos y pensamientos. La parte que necesita bajar el nivel de presión manifestaba que ya no podía más, que se sentía agotado, enfermo, que su vida emocional es un desastre, sus relaciones son problemáticas y que se la vive dándole gusto a los demás, tratando de agradar y quedar bien con los demás; Le pidió a la otra parte que no lo presionara, que se fuera más despacio y le diera tiempo para recuperarse porque estaba al límite de sus fuerzas. La otra parte, más agresiva y autoritaria, trató de convencerlo de que todo estaba bien, que debían continuar pues han logrado mucho y no pueden  hechar a perder lo ya logrado.

En este debate, el paciente se dió cuenta, y así lo manifestó, que es él mismo quien se presiona al límite de sus fuerzas para lograr "ser alguien" y para "valer", cumpliendo con las expectativas, que él piensa, las demás personas tienen sobre de él, aunque también afirma que se dió cuenta que esas expectativas  él mismo las pone sobre su espalda, pues durante el ejercicio surgió un dolor en su espalda del cual no se había percatado (en este punto es importante mencionar la importancia de las sensasiones corporales que hablan más que mil palabras, ya que su cuerpo, evidentemente manifiesta sus estados emocionales de malestar y rechazo a la autoexigencia).

El paciente ahora está en un proceso de llegar a un acuerdo entre ambas partes, pues cada una tiene sus buenas razones, la idea es que él llegue a lograr un equilibrio más sano para poder vivir más plenamente.

Este caso clínico, demuestra por sí mismo, que una gran parte del estrés es provocado por uno mismo, esta auto exigencia la veo con mucha frecuencia en consulta. Ya lo he mencionado en otros artículos, El Ser vs El Deber Ser. La clave fundamental para saber en qué momento estoy viviendo desde el Deber Ser es, inconfundiblemente ese malestar emocional y físico tan característico de el Deber Ser, mientras que la plenitud, placer, bienestar son las manifestaciones más claras cuando estamos viviendo desde nuestro Ser.

Proximamente volveré a postear el artículo del Ser vs El Deber Ser, para poder recordar esta teoría, que para mí es fundamental.

Psic. Elena Bouchot Gamas
Consultorio: 52-33-78-72
Celular: 55-2951-5860
E-mail: elena_bouchot@hotmail.com
Página Web:
www.consultagestalt.com
Blog: http://www.gestaltconsulta.info/
Consultorios en: Col. del Valle y Col. Lindavista
México, D.F.

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