Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2015

Jijiji!!!

Psic. y Psicoterapeuta Gestalt Elena Bouchot Gamas
Consultorio Norte: 52-33-78-72
Celular: 044 55-2951-5860
E-mail: elena_bouchot@hotmail.com
Página Web: www.gestaltconsulta.orgNuevo*
Blog:http://www.gestaltconsulta.info/
Facebook: Consulta Gestalt.facebook
México, D.F.

Fin del proceso psicoterapéutico

Ayer tuve una sesión de cierre con un paciente de 11 años, lo atendí por un año. Cuando llegó en la primera sesión, percibí a un niño asustado, callado y nervioso. Traía mucho dolor y depresión por una situación familiar muy difícil. El y su mamá trabajaron profundamente en este proceso. Sesión tras sesión el niño se fue abriendo, entre juegos y ejercicios. El es uno de mis pacientes que aprovechó y salió adelante de sus problemas, con mucha valentía y constancia abrió su corazón.
Ayer que se fue sentí mucha tristeza, claro que también me encariño con muchos de mis pacientes y me duele cuando tienen que irse. La partida es necesaria y deseable porque ahora tienen que resolver sus asuntos por sí mismos, se llevan de su terapia muchas herramientas para su vida.
También me quede con una emoción de satisfacción y alegría por ir ver a este niño irse contento, más alto y a punto de ser un adolescente. Me dijo que me iba a extrañar y que me agradecía que yo haya jugado con él y que se sentía l…

Adolescencia, pero la mía...

Hace algunas noches, después de atender en mi consultorio a una joven de 16 años, me recordó tanto a mi que me quede pensando y sin darme cuenta me fui al pasado, a la época de mi adolescencia. Yo también tuve 16 años y 13 y 12... han pasado ya bastantes años de aquella etapa de mi vida, qué fácil la he olvidado.
La verdad, al recordarme a mi misma a esa jovencita ilusionada de la vida, llena de energía, entusiasmada con cada día y sus maravillosas sorpresas, soñando con mi príncipe azul, inocente, alegre por naturaleza, bromista a más no poder, ruidosa, todo el tiempo necesitaba mover mi cuerpo porque no me podía estar quieta. Por supuesto, la escuela me importaba un comino, así como todos los deberes. Yo quería estar con mis amigas hablando de chicos guapos, de música, del rompimiento de noviazgo de alguna desafortunada amiga que nos necesitaba porque su corazón estaba hecho mil pedazos. Peleando frecuentemente con mamá porque lo que a ella más le importaba en la vida eran las califi…

Poniendo límites a nuestros hijos

O ¡serán ellos los que nos ponen límites a nosotros sus padres? Bueno... algo muy complejo que me toca vivir en terapia con algunas madres de niños y adolescentes es la situación delicada en el momento de poner límites a sus hijos. O son muy laxos, suavecitos y casi nulos o saltan al otro extremo del golpe, grito, insulto y demás.
Creo en el delicado balance entre los límites laxos y los límites autoritarios, esa es la obra de arte, saber cuándo, cómo y dónde aplicar los límites ya que, dependiendo de la situación específica se elige el tipo de límite ideal y razonable. No todo es golpe, no todo es permisividad.
Recordemos que las funciones de los límites son las siguientes: Encausar, dirigir, educar, corregir, enseñar, acompañar, proteger y orientar a nuestros hijos con amor y respeto.
En algunas ocasiones la realidad es otra más triste porque la finalidad de los límites es la de desquitar las frustraciones del día en el hijo, exigir al hijo los triunfos que uno no pude obtener en la vi…