El problema de No poder decir No

 

Cuantos problemas nos ahorraríamos si pudiéramos decir amable pero firmemente NO, enfatizo esta palabra un tanto prohibida y otro tanto culpabilizadora, bueno, al menos así nos han hecho verla, como si fuera una grosería. El problema radica en que terminamos haciendo cosas que no queremos por vergüenza a decir NO.

 

La raíz radica nuevamente en la educación, desde pequeños a muchos de nosotros nos dijeron que decir NO era poco educado, grosero, toda una falta de respeto; Y yo pregunto ¿Y mi respeto a mi misma? Tenemos derecho a decir No cuando así lo deseemos y qué difícil es hacerlo, ¿verdad? Porque también nos acurdamos de aquellas veces que a nosotros mismos nos han dicho que NO y nos sentimos lastimados, rechazados, podemos pensar que así se sentirá el otro y qué dilema tan incomodo cuando nos toca decir NO. Yo creo en el poder de esta palabra, podemos usarla sin culpa ni vergüenza, podemos decir No con amabilidad y firmeza porque simplemente NO quiero hacer eso, porque también sabemos que habrán algunas personas que se aprovecharan de nuestra dificultad a pronunciar un NO y estamos rodeados de un mar de personas que lo saben y podrían abusar de nuestra buena educación a no decir NO. Y tú, ¿Qué prefieres? ¿Yo? Prefiero decir NO y respetarme.

 

Mttra. Elena Bouchot Gamas
Psicoterapeuta Gestalt
Facebook Elena Bouchot Gestalt
Pág. Web. Gestaltconsulta.com
Tels. 52337872 y 0445529515860

 

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